Camino: Opinión Personal
Publicado por brunoprog64 en febrero 8, 2009
Esta vez, he decidido volver a ver cine, pero cine “controvertido” para tener un intercambio de opiniones. Esta vez me tocó ver “Camino” una película basada en la vida de Alexia Gonzáles Barrios, quien murió tras una penosa enfermedad, con símbolos de santidad y actualmente en proceso de beatificación.
Si bien, la película ha sido tachada de blasfema, hereje y todo lo demás por el Opus Dei y organizaciones católicas, creo que también puede permitírseme a mí la opinión. Pero para eso, mencionemos de que trata.
Comenzamos con “Camino” (La chica) en una cama moribunda, mientras un sacerdote la bendice para el viaje que va a realizar (La muerte y por ende ir al paraíso), mientras su madre le dice que esta envidiosa por que la niña se va “con Jesús”. Acto seguido, la película regresa 5 meses al pasado, donde se nos presenta a una niña sana y alegre.
La chica aparece en lo que parece una típica familia, tiene una vida feliz e incluso tiene como pasatiempo ir a que le compren un par de libros. Es ahí donde conoce a un chico llamado Jesús, del cual cae enamorado. Por otro lado, su madre perteneciente al Opus Dei es recomendada por los sacerdotes de la orden a “inculcar” a su hija los hábitos de santidad y oración.
Por otro lado, la chica sufre de esporádicos dolores en el cuello, a los cuales no se les presta demasiada importancia al inicio. Camino se reencuentra con Jesús en una escuela de teatro, donde a raíz del reencuentro quiere asistir. Su madre le pone excusas varias para negarse, basado en las sugerencias de los sacerdotes del Opus Dei, de “sembrar” en su hija valores. No obstante, de repente sus dolores de cuello se convierten en algo grave y sus padres deciden llevarla a un hospital.
En el Hospital detectan que tiene una fractura en la 3º Vértebra Cervical sin razón aparente. La chica es operada para evitar complicaciones y durante la anestesia sueña que corretea feliz por una playa con un ratón y su padre. No obstante su paraíso se vuelve un infierno al aparecer su madre en la escena. Tras la operación despierta y finalmente logra que su padre acepte que vaya a la academia de teatro, aún con su madre en contra.
Vuelve entonces a tener otro “delirio” en el que ella está feliz y su madre le dice que no puede ir al teatro por estar paralítica. La chica vuelve a tener un pánico irracional y de repente pierde la movilidad. Sus padres deciden comentar el caso a un amigo que les consigue un arreglo con el Dr. Bernaola, jefe de Neurocirugía del Hospital de Pamplona, donde descubren la aciaga realidad de su hija… un tumor que le presiona la médula espinal. Camino tiene que volver a ser operada.
La chica comienza a quejarse de su suerte a Dios y le confiesa a su padre que tiene un grupo de pesadillas continuas con respecto a su “ángel de la guarda”. Camino es operada y entonces vuelve a tener otra pesadilla más larga, que vamos a describir.
Camino aparece huyendo como en la película “La Cenicienta” de Walt Disney (Se mezclan escenas de esa película y Camino), en eso se aparece Mr. Meebles, el personaje de un cuento que Camino leía y que podía resolver todo problema (Era un ente imaginario), el cual “hechiza” a Camino para que mejore, despertando en su casa donde ve a su madre con un bebé en brazos al lado de una representación del Niño Jesús. Su madre le dice que su hermano está muerto porque lo había buscado el Niño Jesús y que envidiaba la suerte de éste. Acto seguido es vestida por sus padres y llevada a la calle donde es abandonada a su suerte. Ella entonces tiene la visión de un ángel de la guarda que le produce terror, por lo que comienza a correr, apareciendo en un cementerio que la hace llegar a un escenario donde encuentra una tumba a su nombre y una multitud teatral que empieza a reírse de su destino y la aparición del ángel que tanto teme.
Tras despertar, la cirugía revela otro problema, esta vez peor que el tumor: Un Rabdomiosarcoma (Un tumor canceroso en partes blandas del cuerpo, tales como el cuello). El Jefe de Neurología del Hospital de Pamplona dice poder tratarlo, pero un Sacerdote del Opus Dei convence a sus padres de trasladarla al Hospital de Navarra (Privado, pero con mejores médicos). El padre de Camino se niega diciendo que al ser privado no podrían pagarlo, pero el sacerdote insiste con que debería cumplirse la voluntad divina y no la que ellos quieren.
Camino comienza a tener más delirios con respecto a una madre antagónica y es transferida a Navarra, no sin antes pedir a sus amigas de colegio que le escriban. El padre por su parte se queda en Madrid para traer ciertas cosas y descubre sorprendido que su esposa había estado interceptando todas las cartas dirigidas a su hija. Él no dice nada y va a ver a su hija, quien ya comienza a dudar de Dios porque todas sus peticiones por sanidad caen en saco roto.
La madre por su lado empeora, sigue interceptando cartas y manifiesta su “obsesión” a un Sacerdote del Hospital (Del Opus Dei), ya que justamente a su hija le envían flores y ella las coloca en la efige de este hombre. Cada vez manifiesta menos interés por su hija, ya que estaba convencida de que de morir sería beatificada y eso sería de provecho para ella y para el mismo Opus Dei.
Camino comeinza a delirar otra vez pidiendo ir a “Viena”, que resulta ser, no la capital de Austria, si no la panadería donde su amor platónico, Jesús trabajaba con sus padres. Sus continuas referencias a Jesús, alimentan la idea de que la niña se estaba convirtiendo en una santa. Su padre finalmente ya no puede soportar las manipulaciones de su esposa y le encara diciéndole que nada tienen que agradecerle a Dios, ya que sencillamente provocaba dolor a su hija. Acto seguido y al descubrir que su esposa interceptaba las flores de su hija, para ir a la efige de un sacerdote, regresa a Madrid por el vestido escotado que Camino siempre soñó. Ahí descubre a que es lo que se refería su hija con “Viena”… la panadería donde trabajaba su amor platónico.
Jesús entrega al padre de Camino una carta de amor, que pasa al inquisitor control de la madre de la niña. Por otro lado, el sacerdote en cuestión sugiere a la madre más “tips” para que su hija quede como santa, adviertiéndole que el demonio esta tentando a su familia. (Se referiría quizá a la actitud del esposo). Irónicamente y como profecía, al regresar el padre a Pamplona con la ansiada carta del amor de Camino, es aplastado por un camión de transporte.
Se descubre que el cáncer es irreversible y a Camino sólo le queda morir. (Se insinúa que esta decisión es provocada por la obsesión de que quede como santa) En sus últimas horas, Camino tiene un “enlace” con Jesús (El chico) que escapa de una representación de “La Cenicienta” por estar frustado por la ausencia de Camino. El chico escapa y Camino va describiendo lo que va haciendo, lo que es confundido por los Sacerdotes y su madre como una representación del paso al más allá.
Finalmente, en su agonía, Camino se encuentra con Jesús bailando con su ansiado vestido escotado, que es interpretado por su madre como estar gozando ya en el paraíso, para luego finalmente caer muerta. Acto seguido todos los presentes aplauden la muerte, por considerarla el triunfo de Camino para ir al Paraíso. El féretro es presentado a sus amigas, por su madre. (Quizá como forma de lavar su conciencia por interceptar las cartas de su hija). La película acaba con una recopilación de momentos grabados en una cámara que el padre de Camino tenía y mando a revelar antes de morir.
Ahora que ya hablamos de la película, comentemosla para añadir o quitar algo a la controversia que sucitó en España.
Esta película es ficción, ya que no es la verdadera vida de Alexia Gonzáles Prado. El sitio católico ForumLibertas ofrece un artículo aclarando el asunto y criticando la película. Además la famila de la niña tiene un sitio web donde aclaran todos los malos entendidos sobre la misma.
Ahora bien, digamos la verdad, la película deja muy mal parado al Opus Dei. Presenta a una madre con el cerebro tan lavado que todo lo malo que le pasa a su hija es motivo de dicha. Incluso se insinúa que la dejaron morir con tal de ser beatificada. La intercepción de cartas también es un tema controvertido, pero mucha gente opuesta al Opus Dei tiene a este como uno de sus argumentos.
El Opus Dei sin embargo ya ha sido criticado desde mucho antes y dudo que esto les afecte más. Pienso yo que esta película debería servir para advertir de los peligros del fanatismo extremo a donde pueden llegar ciertas personas en su búsqueda de Dios.
Al ser una película ficticia, no veo yo la razón de enojarse tanto. La película no ha alcanzado tanta repercursión (Es prácticamente desconocida fuera de España, me enteré de ella por unos comentarios en foros españoles que leo). No obstante, la ironía de lo “inútil” que es Dios (Mr. Meebles, simplemente es una irónica alegoría) ya que no puede salvar a Camino es un tema que repite en toda la película y la visión distópica que se presenta de la madre como una mujer obstinada por Dios y no por su familia, puede ofender a cualquier ferviente creyente en el Catolicismo y en el Opus Dei. Además, la ironía Jesús terrenal vs Jesús Celestial, es una de las razones por las que muchos consideran la película como ofensiva contra la Iglesia.
Además la película es un poco “lenta”, lo que puede desesperar a cualquiera, ya que desarrolla las tramas muy despacio, como si de una teleserie se tratara.
Para mí a sido una de las mejores películas que he visto, porque muestra como el fanatismo puede arruinar las relaciones de una familia y como la gente confunde lo que quiere con lo que debería ser (El caso de los 2 Jesús). Puede ser un excelente complemento a personas que hayan visto Jesus Camp y quieran ver una versión Católica del mismo. No me preocupa la controversia, ya que una persona es capaz de distingir totalmente entre lo fantástico y lo real. Ni todos los sacerdores son “agentes secretos” ni todas las madres son “beatas obstinadas por Dios”. Generalizar está muy mal.
Esta película de 2 horas y 17 minutos es altamente recomendable a personas que tengan interés sobre las críticas a las que se le acusa al Opus Dei y a la Iglesia Católica en particular. También se la recomiendo a personas ateas, escépticas y católicos de mentalidad abierta. No la recomiendo a personas católicos muy fervientes porque podrían ofenderse por los temas que muestra.
camila escribió
prefiero camino a digamos saru get chu on air